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Carta abierta dirigida al Sr. Obama el presidente de los Estados Unidos de América

Estimado Sr. Presidente; Barak Obama: Saludo cristiano de amor y paz en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo. La verdad, es que nunca pensé que un día me dirigiría a la máxima autoridad de los Estados Unidos de América, la primera potencia mundial. Tengo el placer de presentarme, soy un ciudadano Europeo y a mucha honra, cristiano católico caldeo de origen iraquí, nacido en un pueblo muy próximo a la ciudad de Mosul, antigua ciudad de Ninive, destruido y arrasado por el grupo radical islámico, conocido como “ISIS”. Víctima de numerosas persecuciones, prisiones, malos tratos, amenazas, ataques, secuestros, herido en dos ocasiones y finalmente condenado a muerte, debido a mis ideas pacifistas contra el fanatismo y el radicalismo islámico, defendiendo mi Fe y los derechos de mi comunidad cristiana en Irak, uno de los pocos afortunados que han logrado salvarse, escapando y buscando una nueva vida en Madrid (España), siéndome concedida la nacionalidad Española en 1999. Estoy muy orgulloso de haber nacido en un país tan rico, no solo en petróleo sino también en su historia y cultura. ¿Quién puede hablar de historia y olvidarse de mencionar a Mesopotamia; el actual Irak, Nínive, Ur de los Caldeos, Babilonia, etc.? Al mismo tiempo, estoy muy agradecido a España y los españoles, por la buena acogida, ser residente y ciudadano de esta gran nación y sentirme español de los pies a la cabeza y de corazón.
Soy un apasionado por conocer, estudiar, investigar y escribir sobre las tres religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e Islam). Esto viene reflejado en mis estudios y otros trabajos de análisis crítico; Doctorado en Filología Árabe y estudios islámicos, Licenciado en Ciencias Económicas; Diplomado en Estudios Bíblicos y las iglesias Orientales, Diplomado en historia antigua de Mesopotamia, Diplomado en Ciencias de las Religiones. Por lo tanto, no soy ignorante y con el tiempo, he aprendido, que la cultura se obtiene con la investigación y el esfuerzo personal, no con los títulos ni las categorías. Quiero olvidar todo lo que he visto y vivido en mi país natal Irak, pero no puedo, sigo sufriendo cada vez que pienso en mi comunidad cristiana caldea, mis raíces, mi familia, mis amigos y mis recuerdos. Especialmente en estos últimos años no pasa ni un día sin que haya víctimas y violencias por culpa del Islam y los musulmanes. No veo ninguna luz ni hay ninguna señal de que vaya a finalizar esta guerra. Está claro que mis conocimientos sobre los orígenes y el desarrollo del Islam, discrepan mucho de las opiniones comúnmente aceptadas. ¿Por qué digo todo eso?

Sr. Presidente de la nación más poderosa del mundo: me llamó la atención sus declaraciones en su discurso, del 5 de febrero de 2015, referido más abajo. En él ¡Hace un paralelismo entre los hechos del “ISIS”, los actos de los cruzados y los desmanes de la Inquisición española! Le pido disculpas de antemano, porque sus declaraciones abren la puerta a varias réplicas posibles: o usted carece de la información suficiente de la historia del cristianismo, o no ha leído el Corán ni conoce bien el Islam y sus doctrinas o está mal aconsejado o sus consejeros en estos asuntos están mal informados o le están engañando o todo conjuntamente.

https://www.youtube.com/watch?v=AFNDIl42E20%281%29

Sr. Presidente: ¿Hasta cuándo va a permanecer el mundo occidental ignorante e ingenuo sobre el peligro del Islam en el mundo? El Islam es una gran amenaza para nuestra civilización. El Islam es uno de los problemas mayores que tiene el mundo actual, uno de los principales peligros para la paz de nuestra época, especialmente para el Occidente. El Islam está fundamentado sobre la conquista militar. La historia del Islam, desde su nacimiento está atestada de violencia y guerra, fue trascendido por “el filo de la espada”, hasta el presente. Si seguimos la pista de la vida privada de Muhammad, el Profeta del Islam, observamos que vivió para satisfacer sus deseos carnales. Muhammad mató y ordenó matar a miles de personas, organizó, participó y luchó en varias decenas de batallas en menos de diez años desde el año 622 hasta su muerte en el año 632. Después de la muerte de Muhammad sus sucesores, los califas, se dedicaron a conquistar grandes pueblos y ciudades, aplicando y siguiendo las indicaciones de su Profeta en el Corán y la sunna (Shari’a- Ley islámica). Expulsando familias enteras de sus hogares (Sura 9:5) “Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociados dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen el azalá y dan el azaque, entonces ¡dejadles en paz! Allah es indulgente, misericordioso”, hombres decapitados (Sura 8:12) “Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: Yo estoy con vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. ¡Cortadles el cuello, pegadles en todos los dedos!”, mujeres y niñas violadas, niños esclavizados imponiendo su brutal dominio por la espada (Sura 9:29) “Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Dios ni en el último Día, ni prohíben lo que Dios y su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente”. Dejando tras de sí, un río de sangre que corre por la historia del Islam, hasta el día de hoy, reflejado en la actitud del “ISIS” en Irak y Siria.
Los musulmanes nunca tienen sentimientos de culpa tras las matanzas de infieles. Porque el Corán les da un buen sentimiento que no hacen nada malo matando a los infieles, Allah solamente está utilizando sus manos para matar a los infieles (Sura 8:17) “No erais vosotros quienes les mataban, era Allah Quien les mataba. Cuando tirabas, no eras tú quien tiraba, era Allah Quien tiraba, para hacer experimentar a los creyentes un favor venido de Él. Allah todo lo oye, todo lo sabe”. Todo eso explica el por qué los terroristas islamistas no se arrepienten de sus asesinatos.
El dialogo de la civilización, la amistad, y la convivencia de los musulmanes con los judíos y cristianos es imposible, es un cuento. El Corán, el libro sagrado de los musulmanes, ordena a sus seguidores ser enemigos de las otras religiones en (Sura 5:51) “¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Allah no guía al pueblo impío”. Hay que combatir a los cristianos y a los judíos hasta que acepten el estatuto especial que les está reservado; según los dichos de Muhammad en Sahih Al Bujari, Bab Al- Iman, Hadiz o dicho de Muhammad N. 25, habla del Yihad: “Muhammad dijo: Dios me ordenó luchar contra todos aquellos que no manifiesten la declaración de la Fe musulmana, No hay más dioses que Allah, y Muhammad su mensajero, deben rezar, dar limosna y ayunar en el mes de Ramadán. Si hacen todo eso serán salvados, si no lo hacen, tienen la muerte segura”.
El Corán, el libro sagrado de los musulmanes, es un libro violento, lleno de odio y discriminación. El Corán y sus versos son responsables de todo el terrorismo, desde el comienzo del Islam hasta nuestros días. Eso no lo digo yo sino que el Corán mismo impulsa a sus creyentes a una lucha armada por su fe para seguir los preceptos de Allah, que también se llama Al Yihad o guerra santa. Hay doscientos cincuenta y cinco versículos en el Corán que ordenan la violencia y la matanza, lo que no está permitido en cualquier otra religión, o en un mundo civilizado. Al Yihad divide al mundo en dos partes: los que queremos vivir en Paz y el Islam que quiere la guerra y la conquista, hasta que todo el mundo esté convertido al Islam (Sura 9:33) “Él es Quien ha mandado a su Enviado con la Dirección y con la religión verdadera para que, a despecho de los asociados, prevalezca sobre toda otra religión”. El Islam y los musulmanes quieren conquistar el poder, golpear la influencia mundial de los “nazarenos o cruzados”, así es como nos tachan, a los cristianos y Occidentales. Para estos fundamentalistas, profesar otra Fe que no sea el Islam es un pecado, el laicismo es una blasfemia, la separación entre Fe y Estado es un reniego, la igualdad entre hombres y mujeres antinatural y el progreso es un desafío al orden divino y a la voluntad todopoderosa de Allah.

Sr. Presidente: Con actitud muy diferente, Jesús nunca uso la violencia, ni siquiera contra los que querían matarle; (Mateo 26:46-56) “Levántense, vámonos. ¡Miren! El que me traiciona se ha acercado”. Y mientras todavía hablaba, ¡mire!, vino Judas, uno de los doce, y con él una gran muchedumbre con espadas y garrotes, de parte de los sacerdotes principales y de los ancianos del pueblo. Ahora bien, el que lo traicionaba les había dado una señal, diciendo: Al que bese, ese es; deténganlo. Y yendo directamente a Jesús, dijo: ¡Buenos días, Rabí!, y lo besó muy tiernamente. Pero Jesús le dijo: Amigo, ¿con qué propósito estás presente?”. Entonces se adelantaron y echaron mano a Jesús y lo detuvieron. Pero, ¡mire!, uno de los que estaban con Jesús “Simón, Pedro”, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo al esclavo del sumo sacerdote que se llamaba “Malco”, le quitó la oreja derecha, Jesús tocó la oreja y lo sanó. Entonces Jesús le dijo a Pedro: Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman la espada perecerán por la espada”. Es verdad que a lo largo de la historia, la Iglesia ha cometidos muchas barbaridades, crímenes, guerras en el nombre de Dios. Como ejemplo “la inquisición”, pero sus hechos no tenían ni tienen justificación bíblica o siguiendo una enseñanza de nuestro Señor Jesucristo, eran interpretaciones personales en aquel tiempo, sin ninguna base. Los cruzados tampoco representan al cristianismo, y la evidencia de eso, es que no se podía encontrar en las enseñanzas de Cristo cualquier mensaje o texto que justifique el extremismo. No excuso el extremismo de los cruzados, pero, los cruzados no quemaron a los musulmanes o los enterraron vivos o violaron las mujeres musulmanas, nunca establecieron un mercado de la esclavitud y vendieron como esclavos a los niños y las mujeres musulmanas, como lo hacía Muhammad y sus sucesores, los califas después y, ahora “ISIS”. En realidad, los cruzados fueron a Jerusalén como una respuesta de los crímenes de los musulmanes que mataron a tres mil peregrinos fieles cristianos inocentes, entre ellos Cardenales, Obispos y Sacerdotes que fueron a Jerusalén para adorar. Así que la razón principal para la campaña de los cruzados era luchar, disciplinar y frenar a los terroristas islamistas en aquel tiempo.
Además, los Papas de los siglos XX y XXI han pedido perdón por todos los hechos de la iglesia en el pasado. Nosotros todavía estamos esperando algún Imam o líder religioso islámico nos pida perdón por todas las conquistas y matanzas a lo largo de la historia y en la actualidad, como, el 11S, 11M, 7J, los atentados de París, el genocidio cristiano en Egipto, Pakistán, irán, Irak, Siria…etc. y en todo el “mundo islámico” diariamente se condena y tortura a los cristianos en el nombre de Allah y el Islam, utilizando versos coránicos. Cuando los musulmanes incendiaron iglesias en Indonesia, ningún país de origen cristiano atacó una sola mezquita. Cuando los musulmanes quitaron las vidas de gente inocente en Estados Unidos el 11S, 11M en España, ni los estadounidenses ni los españoles iniciaron una Yihad o guerra santa cristiana contra los musulmanes que viven en Estados Unidos o en España. Cuando los radicales musulmanes en Nigeria quemaron vivos a centenares de cristianos, ningún cristiano en ningún país Africano agredió un solo musulmán. Cuando los asesinos radicales musulmanes de “ISIS” han y están, desahuciando familias cristianas de sus casas, decapitando los hombres, violando las mujeres, llevando los niños como esclavos y los venden a los golfos del Golfo, que usted y su gobierno protege, ningún cristiano iraquí o sirio atentó contra los musulmanes en ninguna parte del mundo, como acto de la venganza. Por la sencilla razón, de que los cristianos no fundamos nuestra fe en el odio, la venganza y la violencia como los musulmanes. Las doctrinas del Evangelio están basadas sobre el Amor y el perdón (I Juan 4:8) “El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor”. Podríamos seguir indefinidamente citando palabras y hechos en los que Jesús muestra en qué consiste ese Reino de los Cielos del que habla pero, para simplificar, resumámoslo en unas palabras que no por conocidas dejan de ser urgente oírlas cada día (Lucas 6:27-38) “Pero os digo a los que me escucháis: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os difaman. A quien te golpee en una mejilla preséntale también la otra; a quien te quite el manto no le niegues la túnica. A quien te pida, da, y a quien te quite lo tuyo no se lo reclames. Y lo que queráis que los demás os hagan a vosotros, hacédselo vosotros igualmente. Porque si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que les aman. Y si hacéis el bien a los que os lo hacen a vosotros, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen otro tanto. Y si prestáis a aquellos de los que esperáis recibir a cambio, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir otro tanto. Vosotros: amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada a cambio: vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bueno también con los ingratos y los perversos”.

Sr. Presidente: Debe matizar sus declaraciones, comparar los tiranos de “ISIS” con el cristianismo, es una falta de respeto a todos los cristianos. Su capacidad queda mermada para dirigir el estado más poderoso del mundo, según mi opinión, por falta de conocimiento de las otras culturas y religiones, le corresponde estudiar la historia del cristianismo. Sus declaraciones han hecho sospechar a muchos, que usted y como indica su segundo nombre, Barak Hussein Obama, o es un musulmán encubierto que práctica la “Fe de Muhammad” o disimula una fe, que apoya la expansión del Islam. A pesar de que usted proclama con frecuencia su cristianismo y devoto a la “Iglesia Unida de Cristo”, con sus hechos y declaraciones, está comprobado que en su niñez figuraba como musulmán en una escuela pública en su país natal (Indonesia) y a su paso por Pakistán, donde también estudió y figuró como musulmán. Su hermanastro Al Malik Hussein Obama, es un ferviente musulmán y todavía conserva las creencias islámicas. Su abuela, en una entrevista que concedió en Arabia Saudí, tras finalizar su peregrinación a la Meca en Noviembre 2010, comentó “Rogué a Allah para que haga entrar a mi nieto Barack al Islam”. ¡No sé si se ha cumplido está oración! Pero, usted es favorable al Islam. Es la duda que tengo cuando se trata de entender sus decisiones de política exterior más incomprensibles, con los países islámicos.
Su desesperación está clara para todos: necesita algún logro en política exterior que pueda compensar todo un rosario de fracasos, Irak, Siria, ISIS, Ucrania, Yemen, Libia, Palestina e Israel…etc. Por eso ha estado dispuesto a concederle a Irán un acuerdo en materia nuclear bajo condiciones generosas. Aún más sospechosa parece la recomendación que sus asesores le han hecho, de suprimir cualquier termino que pueda ser ofensivo al Islam empezando por la propia palabra “Islam” y siguiendo con “Yihad”, “extremismo islámico” y términos similares.
En Octubre 2011, Dalia Moyahed, islamista estadounidense de origen egipcio, investigadora y experta en asuntos islámicos, el más alto consejero de Asuntos Árabes e Islámicos del Departamento del Estado, provocó cierta sorpresa, cuando boicoteó con éxito la entrada en la Casa Blanca al Patriarca de la Iglesia Maronita y a los cristianos perseguidos, egipcios e iraquíes para entrevistarse con Usted. Está claro, que a Dalia, por sus raíces islámicas, no le interesa el presente de los maronitas libaneses en trance de exterminio, ni la desaparición forzada de los cristianos iraquíes, ni la violencia criminal que sufren los 10 millones de coptos egipcios. No obstante, Usted promueve la libertad y el respeto a los derechos humanos en todo el mundo, aunque la realidad demuestra lo contrario, ya que su consejera musulmana, en sus informes tóxicos, afirmó la necesidad del dialogo con los terroristas de Hamas y los fanáticos Hermanos Musulmanes, aunque éstos últimos declaran en su carta fundacional su carácter totalitario y afiliados al terrorismo islámico.
No vivimos en un mundo seguro, como habíamos esperado después de la caída del Muro de Berlín, no se ha abierto la etapa de paz, como algunos analistas habían pronosticado. Lo que ha aparecido detrás del muro no es la paz sino un mundo que todo el Occidente había olvidado, el mundo del Islam y los radicales musulmanes, cuya ambición es la misma que la de los Nazis, gobernar el mundo bajo la ley islámica y formar un estado islámico global bajo la autoridad de un Califa. Dentro del Islam los Chiíes y los Suníes, están enfrentados entre sí y no están de acuerdo en muchas cosas. Pero los dos tienen en común el odio y la persecución a los cristianos. El Islam no tiene más que una cara, que es el odio a todo judío- cristiano y a la civilización occidental.

Sr Presidente: Tarde o temprano usted tiene que rendir cuentas para el Todo poderoso, Nuestro Señor Jesucristo ¿Qué le va a decir?
La falta de acción le convierte en cómplice del crimen y en abuso de poder. Usted no puede hacer la vista gorda ante los ataques violentos de los radicales islámicos a las menorías cristianas, a los pueblos pacíficos y la civilización. Hemos escuchado tantas declaraciones, llamadas, preocupaciones y condenas, sin embargo, queremos hechos.
Para acabar con el fanatismo y el radicalismo islámico en el mundo, limpiar su imagen y mostrar su lealtad a su gran nación y a todo el mundo, debe de tomar medidas urgentes:

-Hacer un llamamiento inminente a toda la comunidad internacional, desde el Vaticano, la ONU, el Consejo de Seguridad Internacional, la OTAN, la Unión Europea, la Liga Árabe, la Liga Islámica…etc. para formar un ejército de coalición internacional, como el que constituyó Bush padre en el año 1991 contra Saddam Hussein en Kuwait “Tormenta del desierto”; que yo he sufrido. Atacar y acabar con “ISIS” por tierra y acabar con este grupo radical islámico incivilizado con ejército de tierra. Hasta ahora los ataques aéreos o los bombardeos al “ISIS”, no han mostrado, ni van a mostrar su eficacia.
-La verdad, es que es muy difícil batallar contra personas que no temen por su vida, los radicales musulmanes, sin el conocimiento exacto del Islam. Por lo tanto, debe conocer de buena tinta el Islam y a los musulmanes o por lo menos tener unos asesores o consejeros fieles, capaces, preparados, estudiosos y conocedores del Islam: religión, historia, teología, cultura e idioma. Que no sean de raíces árabes musulmanes, porque ni el árabe, ni el musulmán traicionan a su patria o a su religión.
-Conociendo el Islam y los musulmanes, la solución está allí en los países árabes musulmanes, acabar con sus gobiernos religiosos islámicos, entre ellos Arabia Saudita y Qatar, el eje del mal, e poner al frente un dictador laico y fuerte que tenga la capacidad de controlar los radicales islámicos, porque el Islam y la democracia son incompatibles.
-Finalmente, controlar la inmigración musulmana y exigir a los imames de las mezquitas y los cabecillas de los musulmanes en los países Occidentales condenar la violencia en sus predicaciones y sus discursos.

Que Dios nos bendiga y nos salvaguarda de los malvados fanáticos islámicos.

Raad Salam Naaman
Cristiano católico de origen iraquí

Más información:
Raad Salam Naaman, Profecía y Profetas monoteístas “judaísmo, cristianismo e Islam”, Editorial Monte Riego (León) 2014
Raad Salam Naaman, Todo Sobre el Islam, Editorial Monte Riego (León) 2013
Raad Salam Naaman, Desvelando el Islam, Editorial Monte Riego (León) 2012
Raad Salam Naaman, “En el nombre de Dios de las tres religiones monoteístas (Judaísmo, Cristianismo e Islam)”, Editorial Club Universitario (ECU) (Alicante) 2012

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