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La masonería y el Islam frente el cristianismo

El objetivo principal de este artículo, es porque, un amigo de este Blog, me hizo una pregunta muy interesante ¿Existe una relación o un plan entre la masonería mundial y el fundamentalismo islámico contra el cristianismo? Al mismo tiempo, comiendo y charlando con un matrimonio muy amigo mío, tratando el mismo tema (relación masonería y el Islam), me gustaría compartirlo con todos ustedes.

La masonería es una organización iniciática ligada a una actividad humana independiente de una confesión religiosa determinada, con sus famosas consignas rectoras “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, apoyado siempre en la tentativa “revolucionaria” de disociar la política de la religión y de asegurar la libertad de conciencia. La masonería, nace oficialmente en 1717, en Londres. La masonería es Universal, porque todos los masones se consideran Hermanos más allá de sus diferencias, reivindican los mismos orígenes y sobre todo han recibido la misma iniciación que imprime el carácter de hermano masón. Es una asociación secreta que trata de transformar al hombre en una persona libre de principios ético-morales propios de una religión o dogmas, tolerante, filantrópica y filosófica. Existen dos grandes ramas en la masonería, la Gran Logia, vinculada a la masonería inglesa, y el Gran Oriente, vinculado a la francesa. Antes eran una única realidad, hasta que en 1877 se escindieron. Los masones de todos los tiempos suelen decir que la masonería no es ninguna religión, sino un talante y un comportamiento compatibles con cualquier otra religión. Más aún, creen que la masonería está por encima de cualquier otra religión, es más, la consideran la religión universal, eterna e inmutable, en palabras de Albert Pike, uno de sus principales promotores de la masonería. Cada logia masónica es un templo de la religión, y sus doctrinas y enseñanzas son religión. Además, veneran a Lucifer, se trata del portador de la luz, de la razón y la ilustración. Los miembros de la organización, a escala mundial, son escogidos entre hombres sin tener en cuenta su religión, fe o secta. Su objetivo principal es la eliminación de todas las religiones.

Por otra parte, según Muhammad en su libro sagrado, el Corán, el Islam declara que será victorioso sobre toda otra religión (Sura 9:33) “El es quien ha mandado a Su Enviado con la Dirección y con la religión verdadera para que a despecho de los asociadores prevalezca sobre toda otra religión”. Aún más, creen que el Islam es mejor de cualquier otra religión (Sura 3:110) “Sois la mejor comunidad humana que jamás se haya suscitado: ordenáis lo que está bien, prohibís lo que está mal y creéis en Dios. Si la gente de la Escritura creyera, les iría mejor. Hay entre ellos Creyentes, pero la mayoría son perversos”. Los musulmanes sólo pueden contar con el once por ciento de la población del mundo, mientras que los hindúes dicen tener doce por ciento, los cristianos el 35 por ciento, etc. El Islam no ha triunfando, no ha sido victorioso sobre todas las otras religiones, aún que eso es su objetivo principal.

Mientras Jesús dijo en (Mateo 5:17) “No penséis que he venido a abolir la ley o a los profetas; sino a cumplir”.

Los masones, han intentado infiltrarse en países islámicos e imponer en ellos sus principios, especialmente el laicismo. En los últimos días del Califato otomano las logias masónicas trabajaban constantemente sembrando a su propia gente dentro de las instituciones establecidas del Islam. Dijeron que todas las personas, religiosas o irreligiosas, eran hermanas y que las obligaciones religiosas no eran necesarias. Los masones penetraron, como en otros países europeos, en los altos puestos. La masonería y la reforma han sido apreciadas por los musulmanes, como dos fenómenos afines. La acusación de masonería que había pesado sobre los reformadores se volvió irrelevante y algo sin significado, en parte porque con la llegada de las constituciones, los derechos humanos y la igualdad toda la sociedad había adoptado los ideales masónicos. La masonería tiene una semilla reformista, en tanto que tiene una pretensión sobre la religión y la hermandad que es diferente y, a su modo de entender las cosas, superior a cualquier otra. La masonería no negó al Islam; absorbió al Islam a fin de reformarlo. De este modo, la hermandad masónica reemplazó la hermandad islámica.

En Turquía lo han conseguido. El masón Mustafa Kamal Ataturk (18811938), “padre de los turcos”, proclamó la República Turca en 1923 e introdujo el estado confesional masónico en Turquía. Las autoridades turcas, no hablan del “genocidio armenio” que fue obra de un estado masónico. En tres años 1916-1918 masacraron más de 2 millones de armenios cristianos y a un elevado número de asiriocaldeos católicos por un gobierno, cuyos miembros eran masones. En 1922, el mismo Ataturk, eliminó más de 150.000 armenios más, que habían podido refugiarse en Cilicia. El silenciamiento del genocidio armenio tiene un doble origen: masónico y nacionalista turco apoyado por el radicalismo islámico.

En Egipto, la masonería había sido traída en las primeras décadas del siglo XIX por los franceses y durante mucho tiempo permaneció básicamente como cosa exclusiva de los europeos, pero los egipcios ingresaron en algunas logias en número considerable y algunas ramas llegaron a usarse ampliamente para propósitos políticos. Aparecen allí logias masónicas, cada una vinculada con otra en Europa (francesa, inglesa, alemana e italiana). Pasadas varias décadas, las logias de la misma obediencia y nación se integran en una Gran Logia nacional (de Egipto, de Irán, etc.) pero sus miembros son durante mucho tiempo, en su mayoría extranjeros, (diplomáticos, comerciantes, etc.) o nativos de religiosidad musulmana débil y deslumbrados por la influencia del progreso occidental. La masonería en el Medio Oriente en los finales del siglo XIX y principios del siglo XX era algo asociado con la ortodoxia religiosa, el anticlericalismo, con una actividad política secreta. Al mismo tiempo, el impacto del salafismo fue enorme en todo el mundo islámico, inspirando a la primera generación de líderes e intelectuales que se hicieron cargo de la creación de los partidos y las fuerzas sociales luchadoras por la independencia o de la puesta en marcha de los nuevos estados y poderes emergentes en la esfera de la historia árabe moderna.

En principio masonería e Islam están en las antípodas, de hecho la masonería ha estado, y está, prohibida en todo el “mundo islámico”, excepto en Turquía, Marruecos y Líbano. En 1978, dos organismos musulmanes de autoridad suprema: el Colegio Jurisdiccional Islámico, en colaboración con la Universidad Al-Azhar promulgaron una declaración: que la masonería es una organización peligrosa y destructiva y cualquier musulmán que se afilie a ella, conociendo sus verdaderos objetivos es un infiel al Islam. Recuerdo en los años 1978 y 1979, tanto en Irán como en Irak, mi país natal, se realizó una campaña de persecución contra la masonería, matando muchos miembros de esta organización, doctores, médicos, abogados, etc. y con buena posición tanto social como económica. Pero esto, no ha impedido la existencia de masones en los países islámicos y haber logrado cierto influencia sociopolítico.

Es verdad, que los dos, musulmanes y masones, no son compatibles, pero tienen en común el odio y la persecución a los cristianos. Muhammad el fundador del Islam aconseja sus seguidores, en (Suara 5:51) “¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos”. Aunque los masones insistan en que se puede pertenecer a cualquier religión y ser iniciado, lo cierto es que la cosmovisión masónica tiene componentes espirituales que chocan frontalmente con el cristianismo. En contraste con el Cristianismo, tanto el Islam como la masonería, no diferencian entre lo de Dios y lo del César. El Islam somete todo a la regulación exclusiva del Corán y la Sunna o Tradición Islámica. En cambio la masonería recluye lo propio de cualquier religión determinada al foro de la conciencia individual y dentro de los templos.

Las revueltas árabes del 2011 en el Norte de África y en el Oriente Próximo, se han producido en un momento en que un gran número de eventos muy importantes ocurrieron, aunque aparentemente separados unos de otros: La aparición de China pretendiendo ser superpotencia, y los intentos de retorno de Rusia al primer plano de la escena internacional. La crisis económica y financiera mundial de hecho instalada hace varios años. La hipótesis de refinanciamiento de la economía mundial por la baja drástica de los precios de las materias primas. El petróleo en sí solo no puede explicarlo todo. Las ultimas revueltas y protestas en el mundo árabe, calificadas por distintos medios de comunicaciones y políticos, como las revueltas democráticas árabe o primavera árabe, en mi opinión, no son más que el comienzo de un otoño muy escuro y duro, no trae nada bueno, al contrario, aumenta el fanatismo, el radicalismo islámico.

Aprovechando de los levantamientos “populares” de la llamada “Primavera Árabe” el fundamentalismo islámico podrá contribuir a realizar sus objetivos principales:

  1. El derrocamiento de los regímenes autoritarios con el propósito de imponer gobiernos islámicos aplicando la ley islámica en el Oriente Próximo y en el Norte de África que a su juicio han apostatado de la ortodoxia musulmana.
  2. La recuperación de rebeliones iniciadas a la base por una juventud desencantada por las corrientes políticas que tienen como única referencia ideológica, la religión, tal como es interpretada por los movimientos salafistas; Al Nahda en Túnez, los Hermanos musulmanes egipcios y el PJD marroquí…etc.
  3. La persecución el genocidio de los cristianos orientales en los “países árabes musulmanes” a monos de los radicales islámicos, con el objetivo de vaciar estos países árabes de sus ciudadanos originales, los cristianos, es un plan antiguo financiado por los wahabistas y llevado a cabo por los grupos terroristas islámicos.

Un análisis de las rebeliones en el “mundo árabe musulmán” conduce a las deducciones siguientes: La mala llamada primavera árabe, ofrece todo, menos la democracia y la libertad. Además, los únicos ganadores de estas revueltas están siendo, los Salafistas, los Wahabistas, sus brazos políticos, los Hermandad musulmana y los brazos armados de estos “los grupos terroristas islámicos”.

Todo esto es el principio, con el fin de conseguir la gran victoria sobre todo otra religión, conquistando Europa y todo el mundo cristiano. No estoy exagerando.

Estoy convencido que las Potencias Masónicas, reunidas al seno de alianzas y uniones, tendrán un papel determinante que cumplir en este contexto. La infiltración masónica en los países islámicos en el Norte de África, Oriente Próximo y del Oriente Medio coincide en líneas generales con este proceso.

El verdadero enemigo y peligro para Occidente radica en el Islam y nos olvidamos de la masonería, que está destruyendo el Occidente sigilosamente, sin hacer ruido, pero sin pausa. Ya casi nadie habla de ella, ni la propia Iglesia, como si hubiéramos aceptado nuestra derrota ante ella.

Ciertamente para frenar todo eso necesitamos la ayuda de Dios.

Raad Salam Naaman
Cristiano Católico caldeo de origen iraquí

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